Prevención

Aunque la Unidad de Radioterapia y Radiocirugía Oncológica Gurve es mejor conocida por su tratamiento para el cáncer, la institución le ha dado mucha importancia a la prevención de la enfermedad y/o la detección temprana de la misma, cuando existen grandes posibilidades de cura. Aprenda desde hoy mismo cómo puede comenzar a reducir su riesgo de cáncer.

Prevención del Cáncer

El cáncer se puede tratar de forma más satisfactoria cuando se detecta temprano. Más aún, la gente puede evitar el riesgo de desarrollar un cáncer sometiéndose a evaluaciones de diagnóstico y adoptando un estilo de vida saludable. Pregunte a su médico, él le puede suministrar más información sobre evaluaciones específicas y programas preventivos

Auto protección: Los Diez Puntos más importantes

Si fuma, deje de hacerlo. Esta es la cosa más importante que usted puede hacer para prevenir el cáncer.
Ingiera más frutas, vegetales y productos de fibra completa y menos grasa. Su dieta diaria debería incluir por lo menos 25 gramos de fibra (el promedio actual de los americanos es de 11 gramos), y la grasa no debería ser más del 20 por ciento del importe calórico (el promedio actual del americano es del 40 por ciento).
Haga ejercicio de forma moderada por lo menos durante 30 minutos 5 veces a la semana; manténgase delgado; e ingiera licor de forma moderada (no más de cuatro tragos semanales) si ha de ser así. Incorpore alguna actividad física a su rutina diaria.
Si usted es una mujer, realice un auto examen de los senos mensualmente. Hágase su primera mamografía a los 40 años y en lo sucesivo una mamografía anual a manera de seguimiento.
Si usted es una mujer de 18 años o mayor, hágase un chequeo ginecológico que incluye un examen pélvico y una prueba de Papa Nicolao cada año.
Si usted es un hombre, realice un auto examen de los testículos todos los meses.
Si usted es un hombre o una mujer por encima de los 50 años, pídale a su médico que le realice un examen digital del recto una vez al año. A partir de los 50 años, realice un examen anual para sangre oculta (escondida) en las heces. También realícese una sigmoidoscopia (examen del colon inferior) una vez cada cinco años, o una colonoscopia cada diez años.
Si usted es un hombre de 50 años o más, realícese un examen de sangre anual para los antígenos específicos de la próstata (AEP). También acuérdese de hacerse el examen digital del recto, el cual sirve también como otra forma de buscar señales de cáncer de próstata.
Evite el sol excesivo, y cuando esté expuesto al sol, utilice ropa que le cubra bien la piel.
Realice un auto examen de la piel regularmente.

Auto Examen de la Piel

A pesar de que más de 34 mil americanos contraen melanomas cada año, bien se podría reducir considerablemente el número de personas que mueren a causa de ello, si todos se chequearan regularmente su piel. He aquí como se hace:

Revísese usted mismo, luego de bañarse, dentro de una habitación bien iluminada utilizando un espejo grande y un espejo pequeño de mano.
Comience por revisar los lunares y las anomalías congénitas en la piel que tiene desde que nació. Busque cualquier cambio, en especial algún lunar nuevo o una decoloración en la piel, alguna herida que no haya cicatrizado, o cualquier cambio en tamaño, forma, textura y color de algún lunar existente.
Mire la parte de atrás y la de adelante de su cuerpo en el espejo. Luego eleve los brazos y vea a su izquierda y derecha.
Doble los codos y mire cuidadosamente sus dedos de las manos, las palmas, los antebrazos y la parte superior de los brazos.
Examine la parte trasera, frontal y lateral de sus piernas. Mire entre los glúteos y alrededor del área genital.
Siéntese y cuidadosamente examine sus pies, incluyendo los dedos de los pies, la planta de los pies y los espacios entre los dedos.
Mire su cara, cuello, orejas y cuero cabelludo. Utilice un peine o un secador de pelo para mover el cabello y así ver mejor. Mejor aún, haga que otra persona le revise el cuero cabelludo por usted.
Si encuentra cualquier cosa sospechosa, visite a un dermatólogo inmediatamente.
AUTO EXAMEN DEL PECHO

Revise sus senos en busca de alguna protuberancia. (De forma circular o en línea). También revise debajo de sus brazos, hasta la clavícula, y debajo de sus senos. Suavemente apriete los pezones. Con las manos encima de la cabeza, busque cualquier cambio (fruncimiento, tamaño /forma, enrojecimiento, flujo) en sus senos. Luego coloque sus manos en la cadera y vuelva a mirar bien.

Para comenzar:

Revise sus senos tres días después de que su menstruación termine (o el primer día del mes, si usted ya no tiene menstruación. Querrá hacer esto mientras se está bañando. Mientras su cuerpo esté mojado y jabonoso, utilice las yemas de 3 dedos (utilizando 3 tipos de presiones – suave, media, y profunda) para revisar ambos senos en busca de protuberancias. Mueva los dedos en cualquiera de las dos maneras mostradas en el dibujo — círculos o filas — de la manera que más cómodo le sea a usted.

Áreas a revisar:

Afuera — de la axila a la clavícula, y debajo del seno
Medio — el seno en si Adentro –
el área del pezón
Lo que se debe buscar luego del baño:

Líquido proveniente de sus pezones
Fruncimientos de la piel
Enrojecimiento o hinchazón
Cambio del tamaño o la forma
También puede realizarse el auto examen de los senos acostada en la cama. Realice el examen en cualquier lugar o en cualquier posición que le resulte más efectiva y cómoda. Si usted siente cualquier protuberancia o nota algún cambio, llame a su médico.

Recuerde: Por lo general las mujeres por si solas encuentran protuberancias. La mayoría de las protuberancias no son cancerosas. Su mejor chance para hallar una cura, es que se diagnostique el cáncer temprano.

Auto examen de los Testículos

Los hombres entre los 15 y 25 años de edad pueden aumentar su chance de encontrar un cáncer tempranamente al realizar mensualmente un auto examen de los testículos (TSE). Preferiblemente, el TSE debería realizarse luego de un baño o una ducha tibia. El calor hace que la piel de la bolsa del escroto se relaje, facilitando de esa manera el que se pueda sentir cualquier cosa inusual en el testículo.

Examine cuidadosamente cada testículo usando ambas manos. Los dedos índice y del medio deberán colocarse debajo del testículo con los pulgares puestos encima. Ruede suavemente el testículo entre los pulgares y los dedos. Puede que un testículo sea más grande que el otro, siendo esto normal.

La epidídimos es una estructura en forma de cuerda que se encuentra encima y detrás de los testículos que guarda y transporta la esperma. No confunda la epidídimos con cualquier protuberancia anormal.
Busque cualquier protuberancia anormal – como del tamaño de una arveja – al frente o a los lados del testículo. Por lo general estas protuberancias no causan dolor.

Si encuentra una protuberancia, comuníquese con su médico inmediatamente. Pueda que la protuberancia se deba a una infección y un médico podrá indicar el tratamiento adecuado, pero en cualquier caso, recuerde que el cáncer de testículo es altamente curable, especialmente cuando éste se detecta y se trata temprano.

A pesar de que el TSE es importante, el mismo no puede sustituir el examen por parte de un médico. Su médico debería examinar sus testículos durante un examen físico general. También le puede pedir al médico que revise su manera de realizar el TSE.

CONSEJOS PARA UNA ALIMENTACION MAS SANA

Las Frutas y Vegetales que Combaten el Cáncer

El consumir por lo menos cinco raciones de frutas y vegetales al día puede disminuir significativamente su riesgo de desarrollar un cáncer. Las frutas y los vegetales contienen vitaminas que ayudan a prevenir el cáncer al igual que muchos fitaquímicos – algunos ya conocidos, otro más aún por ser descubiertos – que también ayudan a prevenir el cáncer. La siguiente lista de frutas y vegetales son bien conocidos por contener algunos de estos compuestos:

Manzanas, Albaricoques, Espárragos, Remolacha, Bayas, Brócoli, Bok choy, Coles de Bruselas, Repollo, Melón, Zanahorias, Frutas cítricas, Pepinos, Berenjenas, Ajo, Cale, Kiwi, Mango, Cebollas, Perejil, Lechosa, Melocotones, Arvejas, Pimentones, Papas, Auyama, Lechuga romana y de hojas rojas, Productos de soya, Espinaca, Calabaza, Batata, Tomates, Nabo verde, Ñame.

Recomendaciones para Incrementar la Fibra en su Dieta

La mayoría de los adultos deberían consumir por lo menos 25 gramos de fibra diariamente. Lea las etiquetas de los alimentos para averiguar la cantidad de fibra que contienen distintos alimentos.

Recomendaciones para incrementar su ingesta de fibra:

Consuma panes, pastas y cereales de fibra completa. Estos productos aún conservan el afrecho rico en fibra de la planta.
Coma cereales altos en fibra como el afrecho y la avena.
Coma muchas frutas y vegetales, y déjele la concha siempre que sea posible.
Planifique las comidas a base de granos, lentejas, arvejas, cereales y otras legumbres, en vez de carne.
Coma arroz marrón, arroz blanco, cebada y otros cereales como parte de su dieta.
Lineamientos Dietéticos

Comer una dieta balanceada puede tener un gran impacto sobre su chance de desarrollar un cáncer. En realidad, diferentes estudios han demostrado que el 40 por ciento del cáncer hallado en hombres y el 60 por ciento de aquel hallado en mujeres guardan relación con lo que comemos. Los tipos de cáncer ligados a factores dietéticos incluyen el cáncer de colon, de próstata, de ovarios, de útero, de mama, de piel, de vulva, de los riñones, de cerviz, del estómago, del esófago, de la boca, y del hígado. Evidentemente, se aconseja consumir una dieta debidamente balanceada.
Sin embargo, ¿qué exactamente es una dieta balanceada? Sería casi imposible mantenerse al tanto de los informes diarios de los medios sobre cuales alimentos son buenos o malos para usted. Afortunadamente, no es necesario hacerlo. Años de investigaciones han llevado a unos lineamientos básicos y fáciles de seguir que pueden reducir significativamente su riesgo de desarrollar un cáncer.

Consuma no más del 20 por ciento de sus calorías en forma de grasas.

Hoy en día, la mayoría de los americanos consumen casi el 36 por ciento de su dieta en forma de grasas. Una dieta alta en grasas, no sólo puede aumentar sus niveles de colesterol y gordura, sino que también puede aumentar significativamente su riesgo de desarrollar un cáncer. De acuerdo a los científicos, esto es debido a uno de varios mecanismos, tal y como el incremento de la proliferación de las células, el incremento de la producción de los radicales libres, los cuales pueden dañar el ADN, o el incremento de la secreción de las bilis en los intestinos, la cual puede convertirse en compuestos cancerígenos.

Entre las grasas más indeseables encontramos las grasas saturadas, las cuales se encuentran en la carne, el pescado, el pollo, los huevos, las nueces y los productos lácteos completos. Recientemente se ha descubierto que las trans-grasas – las grasas producidas cuando los aceites vegetales se hidrogenan parcialmente para endurecerlos y así emplearlos como margarina o manteca – son potencialmente dañinas para el corazón y las arterias. Las grasas polinsaturadas son menos problemáticas, aunque también deberían mantenerse al mínimo. La opción más saludable son las grasas monoinsaturadas, las cuales se hallan en el aceite de oliva, el aceite de canola y el aceite de maní. Lea las etiquetas de los alimentos para averiguar cuales son las opciones con menor contenido de grasa. A manera de guía general, una dieta a base de 2000 calorías no debería incluir más de 44.5 gramos de grasas al día. Usted puede aprender a calcular su propia ingesta de grasa y leer algunos puntos sobre como disminuir la grasa en su dieta.

Consuma por lo menos 25 gramos de fibra al día

La mayoría de los americanos sólo consumen la mitad de la fibra que necesitan – de 10 a 11 gramos diarios-. Se cree que la fibra, la cual no es más que la parte estructural de las plantas que los seres humanos no pueden digerir, tal y como el apio españa y la parte de afrecho de los cereales, protege del cáncer de colon al igual que de otros tipos de cáncer. La fibra logra esto, al prevenir el crecimiento de las bacterias en el colon que pueden conllevar al cáncer, al arrastrar cancerígenos por todo el colon y fuera del cuerpo, y evitando que químicos dañinos dañen la pared del colon. Lea más consejos sobre como aumentar la fibra en su dieta.

Consuma de cinco a nueve raciones de frutas y vegetales todos los días

Menos de un tercio de los americanos están consumiendo la cantidad recomendada de frutas y vegetales en su dieta diaria. El resto están dejando de lado una fibra importante y muchos otros compuestos más que poseen propiedades para combatir el cáncer. Las frutas y los vegetales también poseen vitaminas, antioxidantes y fitoquímicos que son sustancias naturales que nos protegen del cáncer de distintas maneras. Por ejemplo, se cree que el sulforafane, un químico que posee el brócoli y otros vegetales, activa una enzima que remueve los cancerígenos de las células.

El genistein que se encuentra en la soya, evita que los tumores formen vasos sanguíneos, cortando de esa manera la línea de vida del tumor. Los científicos especulan en cuanto a que existen más químicos protectores en las frutas y los vegetales y las frutas que todavía no han sido identificados. La presencia de estos luchadores contra el cáncer desconocidos es una de las razones por la que los médicos insisten en que los suplementos vitamínicos no son sustituto alguno de una dieta sana y variada. Varios tipos de frutas y vegetales contienen muchos químicos que ayudan a combatir el cáncer.

Limite el número de calorías que consume y mantenga un peso deseable.

Comer dietas muy altas en calorías y mantener niveles altos de grasa en el cuerpo puede aumentar su riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, incluyendo entre otros el cáncer de mama, de útero, de ovarios, de riñón, de colon, de próstata y de cerviz. Es muy fácil calcular el número de calorías que usted necesita diariamente.

Limite su ingesta de carnes a la barbacoa o ahumadas, alimentos curados a base de sal y encurtidos

Cuando usted hace una parrilla, la grasa de la carne cae en las llamas y produce hidrocarbonos policíclicos aromáticos. Estas sustancias las cuales producen cáncer se elevan con el humo y se pasan a su comida. Los alimentos ahumados, curados a base de sal y encurtidos, contienen nitratos y nitritos, los cuales han sido ligados al cáncer de estómago.

Limite su ingesta de alcohol

Hasta la bebida moderada puede elevar su riesgo de desarrollar distintos tipos de cáncer. Si usted bebe, limite su bebida a no más de cuatro tragos a la semana.

No tiene que comer una dieta perfecta todos los días. Sin embargo fíjese en lo que come y trate de escoger mejores opciones cada vez que pueda. Si a la hora del almuerzo usted se comió algo alto en grasas, compénselo comiendo algo ligero a la hora de la cena para que de esa manera su consumo general de comida mantenga estos lineamientos lo más posible. Con un poco de práctica, usted encontrará que no es tan difícil comer una dieta preventiva del cáncer.

Manejando el Stress que Genera el Consultorio del Médico

Pocos lugares generan tanto nerviosismo y miedo como el consultorio de un médico. El entrar en el consultorio de un médico podría servir como recordatorio de problemas que usted no desea. Para alguien con cáncer, las visitas al médico se convierten rápidamente en una parte habitual de su vida, por lo que el consultorio de éste puede convertirse en una fuente recurrente de angustia. Y con el hecho de que cada día más pacientes sobreviven al cáncer por más tiempo, las visitas a la consulta se transforman en rutina. Su médico comprende muy bien como usted se siente.

Primero, es importante recordar cuán importante y beneficiosas son estas visitas, Una vez que se complete el tratamiento, la mayoría de los pacientes deberán regresar a la consulta con el médico para chequeos regulares de manera de que si recurre el cáncer, el mismo pueda detectarse lo más temprano posible, y así proporcionar las mejores posibilidades de una cura. Las visitas de seguimiento también pueden servir como una fuente tranquilizadora necesaria para los pacientes que están preocupados con una probable recurrencia. En esencia, usted debería considerar estas consultas como medicina preventiva o verdadero mantenimiento de la salud.

Si las visitas al médico le generan angustia, no guarde estos sentimientos dentro de usted. Compártalos con él o con el personal de éste. El sólo hablar con su médico, puede ayudarlo a relajarse y poner las cosas en perspectiva. Algo que su médico puede hacer es ayudarlo a clasificar toda la información médica que usted pueda estar recibiendo de distintas fuentes y ayudarlo a interpretar la información estadística que usted oye, la cual muchas veces está incompleta y puede resultarle angustiante. La comunicación, la cual le permite a uno intercambiar ideas, preocupaciones y preguntas, ayuda a formar lazos de confianza entre usted y su médico.

Adicionalmente, usted puede elegir a alguien que lo acompañe a las consultas con el médico de manera de aliviar la tensión que esto le produce. La mejor elección puede que no sea la persona más cerca de usted. Su acompañante deberá ser una persona que pueda mantenerse enfocada y al mismo tiempo lo ayude a usted a mantenerse calmado. El o ella deberá ser capaz de darle el apoyo emocional que usted necesita, a su vez, esa persona deberá escuchar, recordar y pensar claramente para ayudarlo a entender la información que le dará su médico.

Es importante comprender lo que su médico le dice, ya que el poseer información sobre su condición y el tratamiento lo ayudará en cuanto a su sentido del control. La sensación de pérdida del control que viene del cáncer, aun todavía cuando el cáncer se presenta en forma de remisión, es una causa mayor de stress. Ampliar sus conocimientos es una estrategia vital para ayudarlo a sentirse enérgico y en control.

A pesar de que la mejor fuente de información sobre su enfermedad es su médico, siendo la consulta el mejor momento para hablar con su médico, puede que éste no sea el mejor momento para que usted escuche, por lo tanto, ayuda mucho el prepararse con antelación para que de esa manera usted pueda salir de allí con toda la mejor información posible.

He aquí algunos consejos:

Escriba sus preguntas antes de ir a la consulta. De esa forma, no tiene que preocuparse de que se le olvide algo importante durante la consulta.

Tome notas durante la consulta, o pídale a su acompañante que las tome por usted. (Asegúrese de que la información escrita esté clara, para que luego pueda descifrarla bien.
Visualice lo que le están diciendo. Pídale al médico, si es posible, que le muestre ilustraciones sobre los exámenes y los procedimientos a los que se está sometiendo.

Pida explicaciones en términos familiares. Pídale al médico que le defina cualquier palabra que no entienda.
Si todavía no entiende la respuesta del médico, trate de reformular nuevamente la pregunta. Igualmente, trate de replantear la respuesta del médico en sus propias palabras para asegurarse de que lo entendió bien.
Considere las necesidades de su médico, al igual que las suyas. Pueda que no siempre su médico tenga mucho tiempo para hablar. Asegúrese de que él sepa con antelación que usted quiere tomar unos minutos para una discusión y quizás, acordar otra hora para hacerlo, ya sea por teléfono o en persona.
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Manejando el Miedo a la Recurrencia

Muchos de los pacientes con cáncer viven constantemente bajo el miedo de una recurrencia. Este miedo tiene una base real, ya que la recurrencia es un riesgo definitivo para algunos pacientes. Cuando los médicos hablan de la recurrencia, pueden referirse a la recurrencia en el mismo lugar donde el tumor apareció por primera vez, o pueden referirse a la recurrencia en otro lugar (una metástasis), un indicador de que el tumor ha demostrado su capacidad de esparcirse. Evidentemente, una recurrencia en forma de metástasis es mucho más seria que una recurrencia local, pero ninguna de las dos es nada deseable.

Es normal sentir angustia por haber padecido un cáncer. Sabemos que aquellos pacientes que responden mejor son aquellos que mantienen expectativas realistas, por lo que un pequeño grado de ansiedad no es sólo normal sino hasta apropiado, y puede resultar beneficioso de la misma manera en que algo de aprehensión puede hacer que los atletas compitan mejor. Sin embargo, el miedo desmesurado – el miedo que inmoviliza al paciente de tomar pasos positivos para luchar contra el cáncer – puede ser muy perjudicial.

Es importante entender que cada paciente es distinto, sin embargo podemos predecir la probabilidad de recurrencia. Su médico tratante sabrá si su riesgo es mayor o menor. En la mayoría de los casos, aquellos pacientes que presentaron tumores pequeños, al igual que aquellos a los cuales se le removió el tumor completamente, son los que menos posibilidades presentan de que su cáncer recurra.

Tal y como no todos los pacientes son iguales, no todos los tipos de cáncer son iguales. Algunos tumores son más “agresivos” que otros. Esto quiere decir que existe más posibilidad de que recurran. Aún cuando se comparen dos tumores del mismo tipo de cáncer, por ejemplo cáncer de próstata, un tumor puede ser de un tipo más agresivo que otro. Los pacientes con tumores agresivos, presentan un mayor riesgo de recurrencia que los pacientes con tumores menos agresivos. Esto también varía de acuerdo a los distintos lugares en el cuerpo y también depende del tamaño del tumor.

No es para nada irrazonable preguntarle a su médico cuales son sus riesgos de recurrencia. Para el paciente individual, el médico no podrá decir específicamente que sucederá, sin embargo, él podrá determinar si usted se encuentra bajo un grupo de bajo, medio o alto riesgo.

Quizás lo más importante es que una recurrencia local, por más que sea seria y requiera de tratamiento adicional, no necesariamente significa que el tumor se encuentre en otro lado. Esto significa que es muy probable que el mismo se pueda tratar. Al igual que con todos los aspectos del cáncer que el paciente ha de enfrentarse, casi siempre no es tanto lo que ha pasado sino lo que se puede hacer al respecto lo que en realidad importa.

Muchas veces se considera otro tratamiento, como la quimioterapia, para pacientes que presentan alto riesgo de recurrencia, así se haya removido por completo el tumor. Sin embargo, recuerde que cada paciente es distinto. No todos los factores se aplican de igual forma para cada paciente con un tipo de cáncer en particular. Pero ciertamente, para aquellos pacientes con un riesgo muy bajo de presentar metástasis, el miedo desmesurado y la angustia sobre algo muy probable de que ocurra no pueden hacer más que daño.

¡Si siente miedo con respecto a cualquier cosa, pregunte! El miedo se alimenta del miedo por donde aparezca. Recuerde: “Mientras más oscura la noche, más se pueden ver las estrellas.” Si su médico no puede contestarle sus preguntas, esto puede significar que no hay respuestas. Si su médico no quiere escuchar sus preguntas, cambie de médico. No existen preguntas tontas, sólo respuestas tontas. A nosotros nos gusta guiarnos del axioma, “Use su energía para ayudarse a sanar usted mismo en vez de desperdiciarla preocupándose de lo que quizás nunca suceda.”

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