El control de los efectos secundarios

¿Qué puedo hacer para cuidarme durante la radioterapia?

Cada organismo reacciona de manera diferente a la radioterapia, por esta razón el médico debe planificar y a veces modificar los tratamientos para cada paciente, además, su médico o enfermera le dará instrucciones de cómo cuidarse en casa. Estas instrucciones serán específicas para su tratamiento y los efectos secundarios que éste pueda causar.

La mayoría de los pacientes que reciben radioterapia necesitan cuidarse para así proteger su salud y ayudar a que el tratamiento sea exitoso. Estos son algunos de los puntos que debe recordar:

Asegúrese de descansar lo suficiente.
La buena alimentación es indispensable.
Evite usar ropa apretada como fajas o cuellos ceñidos, sobre el área bajo tratamiento.
Sea extremadamente cuidadoso con la piel en el área tratada.
Si después de leer esto mantiene alguna duda, pregunte con confianza, que nuestro personal está siempre dispuesto a atenderlo.
¿Se presentan los mismos efectos secundarios en todos los pacientes?

Los efectos secundarios del tratamiento de radioterapia son diferentes para cada paciente. Durante el curso de su terapia, puede que no tenga efectos secundarios o que éstos sean muy leves. Hay personas que tienen problemas mayores con los efectos secundarios, la intensidad de los mismos depende de la dosis de tratamiento y de la parte del cuerpo tratada. Su estado general de salud también puede afectar cómo reacciona su cuerpo a la radioterapia y si llega a tener efectos secundarios. Antes de comenzar su tratamiento, pregunte a su médico y enfermera sobre los efectos secundarios que podría tener, cuánto tiempo podrían durar y cuán graves podrían ser.

Los efectos secundarios más comunes son el cansancio, cambios en la piel y pérdida de apetito. Estos pueden resultar a causa del tratamiento y generalmente son leves. Otros efectos secundarios están relacionados con el tratamiento de áreas específicas, por ejemplo, la caída del cabello es característica del tratamiento de radiación a la cabeza. Esta sección describe primero los efectos más comunes y luego los efectos secundarios relacionados con áreas específicas.

Afortunadamente la mayoría de los efectos secundarios desaparecen a medida que pasa el tiempo, mientras tanto, hay muchas maneras de aliviar las molestias que pueda causar. Si tiene algún efecto secundario que sea especialmente severo, el médico puede interrumpir el tratamiento por un tiempo, o cambiarlo. Asegúrese de informar al médico, enfermera o técnico de radioterapia sobre cualquier efecto secundario que note, ellos pueden ayudarle a tratar los problemas y le dirán como reducir la probabilidad de que estos efectos secundarios vuelvan a ocurrir.

La información en esta guía puede servir para ayudarle a controlar algunos efectos secundarios, sin embargo no puede reemplazar la comunicación necesaria entre usted y su equipo médico.

¿Puede limitar la actividad física los efectos secundarios?

No necesariamente, todo depende de los efectos secundarios y cuán severos sean. Muchos pacientes pueden trabajar, mantener la casa y disfrutar de actividades recreativas mientras reciben radioterapia.
La minoría necesita más descanso que de costumbre y no pueden hacer muchas cosas. En general, se debe realizar las actividades que pueda, mientras no se sienta muy cansado.

El médico puede sugerir que limite las actividades que puedan irritar el área tratada. En la mayoría de los casos el paciente puede tener relaciones sexuales si así lo desea, pero es probable que el deseo de intimidad física sea menor debido a que la radioterapia puede afectar los niveles de hormonas y hacer que el paciente se sienta más cansado que de costumbre.

¿Qué causa el cansancio?

Durante la radioterapia, el cuerpo utiliza mucha energía para curarse. La tensión relacionada con su enfermedad, viajes diarios para recibir los tratamientos y los efectos de la radiación a las células normales contribuyen al cansancio. La mayoría de las personas se sienten más cansadas que de costumbre, unas semanas después de comenzar la radioterapia. La sensación de debilidad y cansancio desaparece gradualmente después de terminar el tratamiento.

Durante la radioterapia, debe tratar de no hacer demasiadas cosas. Cuando sienta cansancio, limite las actividades y use el tiempo libre para descansar. No piense que tiene que hacer todas las cosas que hacía anteriormente. Trate de dormir más durante la noche y si puede, descanse durante el día.

Algunos pacientes prefieren tomar algunos días libres mientras están recibiendo radioterapia, otros trabajan menos horas. Quizás deba hablar francamente con su jefe sobre sus deseos y necesidades durante este tiempo. Tal vez pueda trabajar parte del tiempo o llevarse trabajo a su casa. Regrese a trabajar o no, es buena idea que le pida a sus familiares y amigos que le ayuden con los quehaceres diarios, compras, cuidado de niños, labores domésticas, o manejar el auto. Además le puede pedir a alguien que lo lleve y lo traiga de sus tratamientos, para que conserve su energía.

¿Cómo se tratan los problemas de la piel?

Puede notar que la piel alrededor del área tratada empieza a verse enrojecida, irritada o bronceada. La terapia causa sequedad de la piel después de varias semanas. Pregunte al médico o a la enfermera cómo aliviar la picazón y la molestia. Con algunos tipos de radioterapia, la piel tratada puede desarrollar una reacción húmeda e inflamación, especialmente en los pliegues. Es importante notificar al médico o a la enfermera si se desarrolla esta reacción, ellos le informarán qué hacer para mantener secas estas áreas.

Durante la radioterapia se debe ser extremadamente cuidadoso con la piel en el área tratada y evitar la irritación. Cuando se lave use agua tibia y un jabón suave, no debe usar ropa apretada. Es importante no frotar, restregar o raspar las áreas sensibles, evite también ponerse cosas muy calientes o muy frías, tales como bolsas calientes o bolsas de hielo sobre la piel tratada. No use polvos, cremas, perfumes, desodorantes, aceites para el cuerpo, ungüentos (pomadas), lociones o remedios caseros, mientras recibe terapia o durante unas cuantas semanas después de terminarla, a menos que sea aprobado por el médico o la enfermera.

Muchos productos para la piel dejan una capa que puede interferir con la radioterapia o la cicatrización.
Proteja el área tratada de los rayos del sol durante la terapia y por lo menos un año después de terminar el tratamiento. Debe ser cuidadoso si va a estar al sol por más de unos minutos, protéjase con un sombrero con visera ancha o camisa de mangas largas y un bloqueador solar. Pregunte al médico o a la enfermera sobre el uso de lociones que bloquean los rayos solares.

La mayoría de las reacciones de la piel a la radioterapia desaparecen unas cuantas semanas después de terminar el tratamiento. En algunos casos, la piel tratada se queda más oscura de lo que era antes.

¿Qué se puede hacer sobre la caída del pelo?

La radioterapia puede causar la caída del cabello, pero sólo en el área tratada. La radiación a la cabeza causa la caída de parte o todo el cabello. Aunque el cabello crece después de terminar los tratamientos, para la mayoría de los pacientes es muy difícil acostumbrarse a la caída del pelo, ya sea de la cabeza, cara o cuerpo.
Aunque el cuero cabelludo puede quedar sensible después de la caída del cabello, se puede cubrir con un sombrero, turbante o pañuelo durante el tratamiento. Si prefiere un tupé o una peluca, asegúrese que el forro de ésta no le lastime el cráneo.

¿Qué efectos secundarios causa la radioterapia en la sangre?

A veces la radioterapia puede causar disminución de células blancas o niveles bajos de plaquetas. Estas células de la sangre ayudan a su cuerpo a combatir infecciones y a prevenir hemorragias. Si sus análisis de sangre muestran este efecto secundario, es posible que su tratamiento sea suspendido una semana, hasta que el conteo sanguíneo aumente nuevamente.

¿Qué sucede si hay problemas de apetito?

Muchos de los efectos secundarios pueden causar problemas al comer y digerir la comida, por esta razón se debe tratar de comer lo suficiente para así ayudar a reponer los tejidos dañados. Trate de comer raciones pequeñas más frecuentemente y una variedad de alimentos. Su médico o enfermera le dirá si el tratamiento requiere de una alimentación especial.

¿De dónde proviene la sensación de la boca seca?

Cuando una persona se encuentra en tratamiento de radioterapia para la cabeza y el cuello, las glándulas salivales pueden ser afectadas por la misma radiación que destruye los tejidos cancerosos. Converse con su doctor, hay unas cuantas opciones que él le puede recomendar para aliviar el problema, sin embargo, a continuación se presentan ciertas recomendaciones que lo ayudarán a aliviar la incomodidad:

Lleve un rociador o una botella de agua consigo para poder usarlos en cualquier momento.
Haga un lubricante para la boca con una mezcla de 1/4 de cucharadita de glicerina (se puede comprar en la mayoría de las farmacias) y 8 onzas de agua.
Mastique chicle sin azúcar o dulce.
Tenga siempre un vaso de agua cerca de la cama para usarla durante los períodos en que sienta la boca seca.
Enjuáguese con una solución de bicarbonato de soda antes y después de las comidas. Haga una mezcla que contenga 1/4 de cucharadita de bicarbonato disuelta en un vaso de agua. No se trague la solución.
Cosas que debe evitar:

Evite las bebidas azucaradas o con cafeína. Una bebida gaseosa que no contenga azúcar o cafeína será una buena opción. Las bebidas que tienen cafeína pueden producir sequedad adicional.
Manténgase alejado del tabaco y el alcohol. El tabaco puede irritar las mucosas de la boca y el alcohol las seca aún más.
No coma cosas picantes, saladas o ácidas que puedan irritarle la boca.
No ingiera comidas y bebidas calientes si éstas le causan molestias. Le recomendamos que las comidas estén a una temperatura ambiente.
No use líquidos para enjuagar la boca del tipo comercial que contengan alcohol. Le pueden secar e irritar la boca. Consulte con el farmacéutico para que le recomiende un enjuague que no tenga alcohol.
Algunos medicamentos de venta libre como los antihistamínicos pueden empeorar la sequedad de la boca. Intercambie opiniones con su doctor acerca del uso de todos los medicamentos.
Durante el período de la terapia usted va a correr un riesgo mayor de infección en la boca y dientes. Por eso es importante que vaya a consultar con su dentista de antemano para establecer un plan completo de cuidado bucal durante el tratamiento.

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?